Ir al contenido principal

Mi relato de no ficción

En la asignatura "Lengua y literatura" estuvimos trabajando sobre cuentos de no ficción y debíamos elegir un tema para escribir sobre esto.. yo elegí las drogas.

MALDITAS DROGASEstábamos en  “El gran cañón”, aquel 13 de septiembre muy cerca del desierto, cuando empezaron a hacer efecto las drogas.
 Recuerdo que le dije:—Estoy media volada, me pegó mucho y si mejor manejás vos?...Y de pronto hubo una explosión terrible a nuestro alrededor y el cielo se llenó de vampiros inmensos, todos haciendo pasadas a mil y gritando, lanzándose en el auto por la misma desesperación, se chocaban entre ellos, un caos total, más el auto que iba a unos ciento sesenta kilómetros por hora,  rumbo a Las Vegas, un desastre.Cuando le dije que ese me había pegado, me miró con una cara media rara, yo no entendía bien el porqué, ya que él también había fumado, no dije nada y dejé que fluyera el silencio, avanzamos unos kilómetros y nada, la incomodidad seguía, y eso que éramos conocidos de años.
— ¿Alguna vez consumiste drogas vos?Sí, en mi adolescencia, ahora ya no lo hago más; va muy cada tanto. Cuando era más chico y salíamos con mis amigos, sobre todo los fines de semana era cuando sucedía, después fui creciendo y me di cuenta de las consecuencias y bueno me aleje solo-.Buena respuesta me dio, quedé sorprendida.
Avanzamos un poco más y vimos algo, teníamos cosas raras, entonces no podíamos cruzarla, ¿qué quién era? Sí, la maldita policía, nos hizo tirar con el auto al costado, yo tiritaba del miedo y él estaba súper relajado, se ve que no se acordaba que yo tenía un porro en mi cartera, pero bueno— Buenas tardes, somos la “administración para el control de drogas”, por favor bajen del vehículo.
+Hola. –fue lo único que me salió decir, mientras una catarata de nervios me inundaba.
 Nos revisaron, no encontraron nada gracias a dios, sólo nos dieron el aviso de que tuviéramos cuidado porque andaban muchas personas con droga dando vueltas.— Uf que alivio, zafamos como los mejores — le dije.No recibí ninguna respuesta por su parte, yo lo miraba un poco para intimidarlo y que me sacara  tema de conversación, pero nada. El viaje continuó, tenía algunas dudas con la respuesta que me había dado en la respuesta anterior, así que obviamente volví a interrogarlo
— ¿Sos o eras consciente de los daños que estos estupefacientes cargan?
Cállate, me cansaste-. Me dijo gritandoMi cara no fue la mejor, me asusté, no sabía el porqué había tenido esa reacción, si venía todo bien, solamente en el auto había silencio, por lo visto el loco se había enojado.
Ya me había puesto incómoda, así que agarré y puse el volumen de la radio del auto a todo lo que daba. Me miró y freno de golpe en medio de la ruta— ¿Qué haces? ¿Vos sos loco, mira todos los autos que vienen, podes avanzar que nos van a chocar?
Se tiró a la banquina haciendo algunas maniobras y me dijo:Me cansaste, desde que salimos de la segunda parada que me venís observando, ¿te pensás que no me doy cuenta? ¿Qué soy tonto? No querida estás equivocada.
 No sabía cómo reaccionar, solo lo miré y bajé la cabeza.Avanzamos unos largos kilómetros y yo me dormí. Luego él me despertó para que fuéramos a cenar, el auto ya estaba estacionado.
Cuando bajé sentí un olor raro, pero no dije nada.
Entramos al restaurant y lo primero que hice fue ir al baño, acompañada de mi cartera obviamente; me quise secar las manos, así que busqué la toalla que tenía en mi bolso, la saqué con cuidado, porque luego de que la policía nos haya parado, había guardado allí  lo más preciado que llevaba en el viaje.
No estaba y yo no había fumado, me asusté, supuse que se había caído en el piso del baño; miré para todos lados y nada. Lo único que quedaba era que estuviera tirado en el auto.
Salí rápidamente del baño y le pedí las llaves del carro. Me las dio sin ningún interrogatorio, este tipo me sorprendía cada vez más.
Comencé a revisar todo rápidamente, y no había nada, me desesperé. Agarré mi cartera desesperadamente, entré nuevamente al restaurant, me senté en la misma mesa que él, y empecé a interrogarlo, no me importaba nada.
Lo primero que hice fue decirle:— ¿Vos sacaste el porro de mi cartera?
No me respondió nada y me acordé que cuando bajé del auto había un olor raro, y sí, era ese. El silencio que produjo me dio la respuesta, claramente sí, había sido él, y no había sido capaz de despertarme para acompañarlo a fumar, pero no me importó.
Aproveché para seguir interrogándolo, porque sabía que en ese lugar no se podía hacer el loco, cuando subiéramos nuevamente al auto iba a ser la cosa, pero bah, ya le había perdido el miedo.
—  Continuando con lo qué comenzamos a hablar apenas empezó el viaje, me diste una respuesta que me dejó media sorprendida entonces se me vinieron miles de preguntas más a la cabeza,
—  ¿Sos o eras consciente de los daños que estos estupefacientes cargaban y siguen cargando?
No realmente no lo era, porque éramos pendejos y no nos importaba nada, no teníamos noción de la cantidad de cosas peligrosas que estas traían.—  ¿Crees que una persona puede dejar su adicción por las drogas?
Es una cuestión muy difícil, yo me alejé, pero porque era chico y no era una persona adicta, solo lo hacía cuando salía los findes, pero me parece que es un tema bastante complicado para salir, una vez que entrás y lo hacés diariamente o con frecuencia, y más si no estás acompañado por alguna persona que realmente te quiera y te ayude.—  ¿Tenes o consideras alguna causa que te lleve o haya llevado a las drogas?
Eso no sabría respondértelo, yo lo hacía para no quedar regalado en mi grupo de amigos, hoy, después de viejo, me doy cuenta de lo tonto que era, estoy muy agradecido de haberme dado cuenta de lo que hacía y haberme podido alejar por mis propios medios, pero creo que si es por alguna causa, puede ser alguna enfermedad, tristeza, depresión, sentirte solo o tan solo lo que me pasó a mí, para encajar en el grupo de amigos.
Saqué la conclusión de que el tipo podía estar un poco triste, quizá extrañando a su familia, por eso me había robado el canuto.
—  ¿A quién consideras como el principal afectado a causa de las drogas?
Primero y principal siento que la persona que lo hace, y en segundo lugar, es un puesto que puede ocupar tanto familiares del drogadicto , amigos, etc., como también la sociedad, porque hay muchas personas que drogadas pierden el control de absolutamente todo y muchas causan daños de forma inconsciente, pero bueno.
Terminamos de cenar y volvimos al auto, el viaje continuó porque nos faltaba un trecho todavía; todo iba más calmo.
Al pasar un rato, el tipo me dijo que la conversación que habíamos tenido le había servido para descargarse, que se sentía muy presionado y que estaba triste, también me pidió disculpas por haberme robado, y haberme contestado de mala manera, pero me confesó que estaba muy mal y que por eso lo había hecho.Por eso, muchas veces es mejor cruzar la línea y sufrir las consecuencias, que mirar fijamente la línea durante el resto de tu vida.








Comentarios

Entradas más populares de este blog

1 DE AGOSTO - DÍA DE LA PACHAMAMA

El 1 de agosto se celebra el Día de la Pachamama . Se trata del festejo más popular de los pueblos originarios de América Latina. El día celebra a la Madre Tierra: "Pacha" en aimara y quechua significa tierra, mundo, universo. En la provincia de Salta, por ejemplo, la ceremonia apunta a  recordar que todo lo creado proviene de la tierra . Pero además, es característico que los habitantes enciendan un sahumerio para ahuyentar los posibles males que hayan quedado en sus casas. En la ceremonia, creada por los pueblos de los andes centrales, se realizan una serie de ofrendas para festejar la naturaleza "protectora" y fecunda de la tierra , que varían según la región.
13 DE JUNIO- DÍA DEL ESCRITOR. El 13 de Junio del año 1874 nació  Leopoldo Lugones  en Villa María del Río Seco,  Córdoba. Fue él quien fundó la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) que luego del suicidio del poeta, se estableció el día de su nacimiento como el Día del Escritor.